Pages

24 de abril de 2015

Capitán Ricardo Bodden López, el Capitán y el Héroe


Capitán Ricardo Bodden Lopez

Si existe un ciudadano del mundo aeronáutico de República  Dominicana, conocido por su impecable carrera profesional y por decir si, siempre que la patria le ha necesitado, ese ciudadano es el Capitán Ricardo Bodden López.  El Capitán y Comandante Ricardo Bodden inició su carrera aeronáutica en el ámbito militar, como piloto  de la entonces Fuerza Aérea Dominicana(FAD). Allí, en el recinto militar asumió, con valor y dignidad su sita con la historia, cuando dijo presente en momento en que la patria usurpada clamó  su presencia.  Su  actuación patriótica  de entonces  le ha situado en la categoría de héroe de esa  patria la que él tanto ha amado.

En mi caso particular, conocí al Capitán   Ricardo  Bodden en la frecuencia 118.1 mhz, de Torre Las Américas, cuando volaba los CW-46 de la aerolínea Argo SA,  en los tiempos que República  Dominicana abastecía  los mercados de los países del arco de las Antillas Mayores y menores, principalmente Puerto Rico. Desde entonces oí hablar sobre la destacada actuación de este hombre en favor del pueblo dominicano en la contienda del año 1965. Oí los relatos de su hazaña que narraba su vuelo desde la base militar de militar de San Isidro a Puerto Rico, para allí  asumir una importante misión al lado del Profesor Juan Bosch, rechazando apuntar las armas en contra del pueblo. 
  
El Capitán Bodden López completó su formación profesional en aviación  en Texas,  Estados Unidos  de Norteamérica donde perfeccionó la técnica del vuelo por instrumentos. A parte de su heroica  vida militar, el Capitan Bodden López también ha demostrado ser un laborioso y productivo piloto civil. Esta carrera  en el transporte aéreo civil,  le llevó  a las cabinas de mando de una  variedad de tipos de aeronaves en las más importantes empresas aéreas nacionales, entre ellas  Aerovías Quisqueyana, Alas del Caribe, Argo SA, Aeromar y  en especial, Dominicana de Aviación, donde trató  de impulsar proyectos para salvar la empresa cuando esta agonizaba en sus días finales. Entre los tipos de aeronaves civiles le vi volar, están las siguientes; DC-3,  CW-46, DC-6,DC-7, B-727-100, B-727-200, B-707, B-747.    

A finales de la década de los setenta me encontré con el Capitán  Ricardo  Bodden en la compañía Dominicana de Aviación (CDA), donde desarrolló  la parte final de su prolongada carrera en la línea de vuelo. En CDA el Capitán Bodden cruzó  desde la cabina de mando del  Douglas McDonald, DC-6,  hasta la inmensa cabina de mando del Boeing 747, en el primer y único Jumpo  operado por una empresa nacional.  En mi rol de despachador de vuelo de CDA,  me tocó  compartir con el muchas horas de vuelo, tanto en rutas cortas como en las rutas largas, en las que la rutas cubrían más de  cuatro mil millas, tanto en el Boeing 707, como en el Boeing 747. En cada segmento de rutas sobre Estados Unidos, Canadá,  el Atlántico Norte, Europa, Sudamericana, el Golfo de Mexio,  vi a un profesional  y un caballero, de esos que vuelan con la tranquilidad que caracteriza a los buenos tripulantes.

A principio de la década de los años dos mil, me encontré nuevamente  con el Capitán Ricardo  Bodden López, esta vez como Subdirector General de la entonces Dirección General de Aeronáutica Civil  (DGAC) cargo que desempeño con la dignidad de siempre. Allí le vi actuar como lo que es, un profesional y un caballero,  pero llamando  las cosas como eran y obviando las  lisonjas.

Como muchos dominicanos, doy seguimiento a las cátedras que imparte el Capitán Bodden por diferentes medios de información publica. En cada una de ellas informa, educa y orienta. A través de estas exposiciones también aporta  a la patria,  como siempre lo ha hecho. Se que lo hace porque  esta seguro  que sus aportes son mas  que un deber, un honor.

En mi caso particular, trabajar con el Capitán Ricardo Bodden Lopez, ha sido  un honor. En cada caso disfruté la presencia de una   personas que siempre ha colocado  el interés de la patria, por encima de su interés particular. Los méritos del Capitán Bodden Lopez alcanzan para veinte libros, pero a cincuenta años de la Gesta Heroica de Abril  del 1965, en la que este hombre saco la cara, este es mi humilde pero sincero reconocimiento  a un héroe, a quien he tenido la dicha de acompañar en  muchas ocasiones, tanto en vuelo como en tierra. 

1 comentario:

Nelson Roa dijo...

Mulix te felicito por ese escrito sobre el gran ser humano, profesional, amigo y compañero de Dominicana de Aviación, que es Ricardo Bodden. Honor a quien honor merece.