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22 de noviembre de 2020

Angel *Cucho* García A, R. Acevedo B., Campos P, e I. Mullix; tres maestros y un aprendiz

 

En la foto, de izquierda a derecho, en el recuadro, el experimentado Senior CTA y FD Rafael Campos Pina, el Profesor y maestro, Roberto Acebedo Burgos, el experto en transporte aéreo Ángel "Cucho" García Alecón, QEPD y en el extremo un servidor, Ignacio Mullix…yo.

 Cuando alguien, con pleno conocimiento del quehacer aeronáutico del país a través del tiempo, escriba la verdadera historia de la aviación civil de República Dominicana, en su mejor periodo de desarrollo, necesariamente, tendrá que reservar tres capítulos para dedicarlos a los tres caballeros que aparecen en la toma fotográfica aportada por Don Rafael Campos Pina y quien es parte de la trilogía expertos a quienes acompaño. Era uno de  esos  momentos que disfrutábamos compartiendo, cuando el buen ambiente laboral era omnipresente en el sistema de aviación, sistema en el que necesariamente, hay que trabajar en equipo, buen humor y con lo mejor. Aunque sé que todos conocen a los de la foto, por si las moscas, le recuerdo quienes son ellos.

A mí me conocen casi todos, pero a lado, Ángel "Cucho", García Alecón, QEPD posiblemente uno de los subdirectores más capaces que jamás ocuparon ese cargo en el pasado. Cuando ingresé a la entonces Dirección General de Aeronáutica Civil, DGAC, allí estaba el hombre, desarrollando una labor importante en la transformación del sistema, cuando se pasó del Centro de Información de Vuelo a Centro de Control. Después de un largo periodo en entonces, DGAC, si mal no recuerdo, fue contratado por una línea aérea norteamericana como su representante en República Dominicana, donde desempeñó  una interesante labor. Quienes conocieron a "Cucho" lo recordarán  como una persona educada y por supuesto, caballerosa, pero sobre todo,muy capacitado en el tema de aviación civil.

De Roberto Acevedo Burgos debo decir que fue uno de mis profesores favoritos. Estricto en sus cátedras, siempre estaba pendiente de los detalles y de las repuesta a sus preguntas técnicas, las que tenían que bien elaboradas por el aprendiz. Igual que Don Cucho, por su carácter y honradez, Roberto Acevedo debió asistir al "multiempleo", laborando en el departamento de Supervisaría del Aeropuerto Internacional de las Américas AILA, para entonces. Después laboró en algunas lineas aéreas incluyendo a CDA.

En el caso del CTA, especialista en operaciones Don Rafael Campos Pina, todos lo conocemos. Un trabajador incasable, con el carácter natural y propio de un controlador aéreo que es el buen humor y siempre debe mantener un carácter jovial, para aminorar la permanente carga del estrés omnipresente, en el sistema de control de tránsito aéreo. Si su carácter no se asemeja al de Campos Pina, olvide, Usted no es un controlador verdadero.

En el extremo izquierdo …yo, Ignacio Mullix con escasos méritos poco dinero, pero leal a las buenas causas y a colaborar para que mejoren las cosas. Me ha salido caro, pero no me arrepiento. Por ellos  ando por ahí con mi conciencia tranquila igual que Charlie Papa.  Se trata de tres maestros y un aprendiz quien escribe la nota ...yo 

Charlie Papa, gracias por la foto

 

 

9 de noviembre de 2020

Capitán Ricardo Bodden López: el Capitán y el Héroe, ha partido

 


Capitán Ricardo Bodden Lopez

 

Si en el mundo aeronáutico de República Dominicana ha existido un ciudadano conocido por una impecable carrera profesional en la línea de vuelo,  pero que ademas,  haya respondido afirmativamente, siempre que la patria le necesitó, ese ciudadano fue  el Capitán Ricardo Bodden López. Desafortunadamente, durante la tarde hoy, nos enteramos del fallecimiento de este ilustre ciudadano, a quien le adornaron páginas heroicas, que le identifican como un hombre digno y  ciudadano  ejemplar.

De acuerdo a lo que se de él, Ricardo Bodden López desarrolló una prolongada carrera en el ámbito de la aviación, tanto en  el  ámbito  militar como en la aviación comercial. Su carrera la desarrolló con   una destacada actuación profesional y ciudadana, luego de una formación técnica integrar, tanto en el país como en  Estados Unidos  de Norteamérica,  donde perfeccionó la técnica del vuelo por instrumentos. Debido a su capacidad  que desarrolló,  de manera sostenida, pasando por las cabinas de mando de una variedad de tipos de aeronaves en  empresas  importantes de la  época romántica de la  aviación comercial de R. Dominicana, cuando la teníamos.

 Entre esas líneas aéreas de destacan: Aerovias Quisqueyana, Alas del Caribe, Argo SA, Aeromar y en especial, la Compañía  Dominicana de Aviación, donde lo hizo todo, tratando de impulsar  iniciativas para salvar de la desaparición a CDA, cuando esta agonizaba durante  sus días finales de su existencia, durante el  debacle  de la llamada ley de capitalización  impulsada por el Partido de la Liberación Dominicana, PLD, proceso que borró la totalidad de consorcio de empresa del Estado,  la llamada, CORDE y que sello el fin de la aviación comercial que se había iniciado, en el país, en el 1928 en Barahona..  

En mi caso particular, conocí al Capitán  Ricardo Bodden  cuando me comunicaba con él intercambiando información técnica para sus vuelos, a través de la frecuencia 118.1 MHZ, de Torre Las Américas, en la época en que  volaba los CW-46 de la aerolínea de carga Argo SA,  en los tiempos que República  Dominicana abastecía, diariamente,  los mercados de Puerto Rico y otros  países del arco de las Antillas Mayores y Menores. Desde entonces oí hablar sobre la destacada actuación de este hombre en favor del pueblo dominicano,  en los momentos critico de nuestra nacionalidad, cuando la cobardía no es una opción. Fue un hombre valiente. 

Tuve la dicha de escucharle, yo sentado en  el Jump Seat en las cabinas de vuelos como el DOA-902, mientras el avión daba la sensación de que  no se movían , pero que en realidad, avanzaba a  800 k/hora, conversatorio que hacia sin vanaglorias,  refiriendo algunos episodios  de su vida como hombre del pueblo,   mientras  el HI-242 recorría,  las 1300 millas que separan el Aeropuerto  Internacional de Las Américas y el J.F. Kennedy de   Nueva York, o cuando cruzabamos mos el Atlántico Norte, rumbo a Madrid o Milan.

 En mi rol de despachador de vuelo de CDA,  me tocó  compartir con él  muchas horas de vuelo, tanto en rutas cortas como en las rutas largas, las que cubrían muchas   millas, tanto en el Boeing 707, como en el Boeing 747. En cada segmento de rutas, sobre Estados Unidos, Canadá,  el Atlántico Norte, Europa, Sudamericana, el Golfo de México. Siempre  vi al profesional  calmado  y un caballero, de esos que vuelan con la tranquilidad que caracteriza a los buenos tripulantes de mando.

 A principio de la década de los años dos mil, me encontré nuevamente  con el Capitán Ricardo  Bodden López, esta vez como Subdirector General de la entonces Dirección General de Aeronáutica Civil  (DGAC),  cargo que desempeño con la dignidad e integridad  de siempre. Allí también le vi actuar como lo que fue, un profesional y un caballero,  pero que siempre  llamaba  las cosas por sus nombres  y obviando las-lisonjas, y las indelicadezas.

Con la partida de Bodden el país pierde un gran hombre, de esos que hoy escasean en nuestro ámbito social  social, y político. El privilegio de compartir el trabajo y tareas con el Capitán Ricardo Bodden López,  para mí;  un honor. En cada caso disfruté la presencia de una persona que siempre colocó   el interés de la patria y el general, por encima de su interés particular. Los méritos del Capitán Bodden López alcanzarian hasta alcan el cielo, sitio  donde ha volado en un vuelos sin retorno, y donde para encontrarlo es necesario acumular méritos como lo hizo el Capitán Ricardo Bodden Lopez.    

 

PAZ A SUS RESTOS

 Entre los tipos de aeronaves civiles que vi volar al Capitán R Bodden están, entra otras, las siguientes; DC-3,  CW-46, DC-6, DC-7, B-727-100, B-727-200, B-707, B-747-123.    

 

25 de octubre de 2020

Increíble; controladores aéreos, menos aviones y con más estrés

 

 De repente, la pandemia del Covid 19  ha transformado el modus vivendi del planeta que habitamos. El sector del transporte aéreo no es la excepción. En el caso de esta industria, en ella se han producido cambios importantes en su  dinámica  operacional  global. ¿Su consecuencia entre los controladores aéreos? ;  Un  aumento significativo del estrés propio  de los controladores aéreos, potenciando el desarrollo de enfermedades relacionadas con el nivel de la tensión   omnipresente, en uno de los quehaceres más complicado del mundo, como es el oficio  que realizan los controladores aéreos.

De acuerdo a estudios que realiza Euro Control, con referencia al cansancio  y la tensión presente en la actividad  de los controladores por el Coronavirus, se ha podido determinar que la nueva amenaza pudiera afectar la salud de estos profesionales, esta vez  potenciar otros padecimientos relacionados  con la pandemia del Covis19. Como es sabido, la labor del  controlador  se desarrolla días y noches, los 365 días del año, por lo que el oficio afecta el ritmo  de los  ciclos circadianos  de este personal. Esto significa problemas el ritmo normal de sueño, afectando la salud del controlador, salud, ya de por sí,  siempre amenazada. Todo por la incidencia negativa del desvelo en sistema inmune de las gentes y, en consecuencia, las posibilidades de los controladores aéreos para padecer enfermedades.

En la actualidad, con un número reducido de operaciones aéreas en los aeropuertos de todo el mundo, todo parece indicar  que han surgido nuevos elementos que  inciden negativamente,  en el desempeño de los controladores aéreos, incluyendo la incertidumbre en relación a que pudiera ocurrir en el futuro inmediato con sus fuentes de producción, sus empleos,  en los diferentes aeropuerto del planeta, la mayorías de ellos afectados con  la ausencia  de muchos de los vuelos habituales.  Sin embargo, en general, las dependencias ATC se mantienen activas.

Aunque no lo creamos así, la disminución del número de operaciones, no necesariamente, disminuye el estrés a los controladores, por el contrario,  parece haber  aumentarlo esos niveles de ese mal, sobre todo en naciones donde la seguridad social no le garantiza a ese personal las condiciones universales de un quehacer protegidos por los gobiernos y la industria del transporte aéreo global. Sin embargo, algo raro,  sorprende que muchos controladores aéreos que permanecen en sus casas, sufren   efectos parecidos a los que afectan a personas que han sido despedidos de sus empleos durante la pandemia en muchas naciones del planeta tierra.